lunes, 15 de septiembre de 2008

PREGUNTAS SIN RESPUESTAS

En qué momento tus manos se secaron de caricias
y se llenaron de bofetadas.
Cuándo tu corazón dejó de latir por amor
y empezó a palpitar agitado por odio, por tu rabia contenida.
En qué momento tu verbo dejó de describirme con variados adjetivos
y empezó a definirme sólo con uno, rastrero.
Cuándo dejaste de ser mi complemento
y te convertiste en alguien de quien me tengo que defender.
En qué momento perdimos el rumbo de esta historia
y quedamos sumidos en un completo limbo.
Cuándo tu recuerdo se resumió en una huella física
en un dolor corporal.
En qué momento decirnos te amo dejó de ser
lo que lograba que todo volviera a estar bien...

2 comentarios:

la Maga dijo...

Ese momento... que no vimos, que pasamos como si nada, que es pasado... pero hoy vivimos su presente: perdimos la esperanza del todo va a estar bien, no tenemos en quién depositarla; perdimos las caricias, ya no son de afecto; el amor se transformó... qué es ahora?

Ese pasado que se volvió tan lejano a pesar de la inercia y de la pretensión de que se mantenga como una vez fue... todo es ilusión y ganas de que siga siendo así, de que siga ese paraíso y de que todo siga estando bien...

Te mando besos con mi nueva identidad. Maryanne

isis de la noche dijo...

¿Cuándo?... Lamentablemente, existen algunos efectos en las relaciones inherentes al paso del tiempo. El inexorable tiempo. Qué triste es constatar lo débil que puede ser la voluntad por mantener vivo lo que un día nos hizo creer que vivíamos algo diferente a lo que vive toda la gente...
Hsy que seguir creyendo... no nos queda más remedio. Pero creer de verdad, no con resignación de que solo estamos creyendo para no perder totalmente la esperanza porque eso es lo mismo que no creer..