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martes, 15 de enero de 2008

DESEO


Interminable querencia de imaginarte
y que de manera cómplice confluyamos en el mismo pensamiento.

Insaciable sed de besarte
y que en un arrebato vengas y fundas también tus labios a los míos.

Palpitante necesidad de acariciarte
y que absorto en la excitación de tu piel me desnudes y recorras entera.

Abrasadoras ganas de hacerte mío
y que con tu hombría henchida vuelvas nuevamente tuyas mis entrañas.

Desmesurado anhelo de contemplarte
y que exhausto en la cama te mires una vez más a mi lado.

Innumerables adjetivos
para una sola verdad:
Te deseo.

jueves, 29 de noviembre de 2007

CONCIERTO


Acerca tus labios a mi boca
y embriágame con besos sabor a melodías.
Quiero ser la flauta que hoy inspirado tocas
desbordante de dulzura y maestría.

Aprieta con tus manos mi cintura
y recórrela con tus dedos ligeros.
Hazla la guitarra con que ejecutas la partitura
de hermosos compases y sublimes arpegios.

Sujétame con tus piernas sin consuelo
y hazme gemir entre tus brazos
así como si fuera un violonchelo
al que haces vibrar con tus trazos.

Quiero ser un instrumento
y que tú seas mi director.
Quiero ver nuestras pieles haciendo un concierto
mi predilecto: el hacer el amor.

viernes, 23 de noviembre de 2007

19:06



Diez mandamientos de deseo y pasión
escritos a dos cuerpos, sobre sábanas de color.

Nueve orgasmos alcanzados con fervor
la mejor novena, nuestra propia oración.

Cero excusas, ninguna explicación
sólo pieles hablando, haciendo el amor.

Seis pecados capitales cometidos por error
porque lujuriosos somos por convicción.

Diecinueve cero seis...
A esta hora te recorreré entero con mi lengua
saboreando una y otra vez tu hombría erecta
para que después me hagas bailar al son de tus piernas tensas
y mordisquees todo lo que en mí no ansía tregua.

Te espero...

viernes, 16 de noviembre de 2007

SEMANARIO


Impredecible, como mis lunes.
Sabiendo que mis despertares se iniciarán a la misma hora
siempre con tu presencia;
pero ignorante de las sorpresas
que idees para acercarme o alejarme;
desorganizándome la agenda de los recuerdos.

Apacible, como suelen ser mis martes.
Dejando a veces que nuestras vidas simplemente transcurran:
cada una a su ritmo,
cada una en su espacio;
así como las rocas se dejan golpear por la marea:
en ocasiones bravía, y en otras, en calma.

A tiempos sombrío, como mis miércoles.
Demostrándome en instantes
que la fuerza de ayer se te ha ido
y que poco o nada valen
aquellos encuentros vividos.

Aunque prometedor, como mis jueves.
Borrando con un soplo el trago amargo del pasado
y encendiendo nuevamente con una mirada
las ganas de volver a moldearme con tu piel.

Inevitablemente fascinante,
como mis viernes.
Haciéndome perder la cordura
seduciendo a tu cuerpo para que repoce junto al mío,
y enajenándome de la realidad, de esos llamados otros
con cada vavivén de tu hombría en mi interior,
y el jugueteo indómito de tu lengua con mis entrañas.

Breve, como mi fin de semana.
Brindándome con tu estadía
la plenitud de los sábados,
y la frescura y el descanso de los domingos,
pero también la desazón de sus tardes
al saber que inevitablemente
no estarás al día siguiente
cuando volverás a ser lunes.

lunes, 29 de octubre de 2007

CAPRICHO


Desata los zapatos de la pasión.

Suelta las hebras de la locura.

Vuela las gafas de la cordura.

Desnuda las ganas del corazón.

Hazme tuya otra vez.