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jueves, 14 de mayo de 2009

CAMINO PARA NO LLORAR

Cuando las lágrimas quieren expresarse
mis piernas y mis pies son sus mejores confidentes.
Sólo ellos saben cómo continuar el paso
que el pañuelo trunca.

viernes, 23 de mayo de 2008

SALDO EN BLANCO

A quien nunca me dio, nada le debo...

No se puede pedir a quien no pretende dar,
supone el riesgo de quedar con las manos vacías.
Nada se debe entregar a quien presume todo merece recibir,
conlleva la seguridad de colmar su corazón de desaliento.

Ingenuo el que aspira satisfacer al que no tiene,
pues de demandas aquel desconoce la medida.
Temerario el que revela al que nada busca,
porque con tesoros propios alimentará ese ego ajeno.

No entiende de reciprocidad quien es pobre de afecto
e imposible es su reflejo en el infeliz que le ama.
Ausencia de promesa le hace inocente,
elegante en disimulo, ambigua su palabra,
hiriente sin percato.

Condenado el que espera y se ilusiona,
deudor de sí mismo, pagador con saldo en blanco.
Nada ha de imputar a quien nunca oferta le hizo,
sólo él consintió de su ser todo brindarle,
valiente suicida.


Este texto es una colaboración de AC
quien compartió hace un tiempo conmigo, y hoy yo comparto con ustedes, ésta, la expresión de sus sentimientos.
A esa otra ella, mil gracias.
Espero les guste.

viernes, 11 de enero de 2008

ENIGMA

Te busco y no te encuentro.
Pronuncio tu nombre
y recibo de respuesta el eco de mi propia voz.

Hoy tengo tanta nada de ti.

Sólo me acompañan las palabras que con tu presencia nacieron
ésas que necesariamente tengo que llamar aquellas
porque éstas no son iguales, aunque lo intente;
los recuerdos de cuando te hiciste piel
y como viento muchas veces estuviste a mi lado
haciéndome sublime la realidad
transformando aromas en sensaciones
melodías en ensueños de placeres anhelados.

¿Dónde estás?
inspiración.
Camino monótona ante tu ausencia...

lunes, 10 de diciembre de 2007

DIAGNOSIS


Aceleras mis pulsaciones con tan sólo pensarte
y me debilitas las fuerzas al mínimo síntoma de cercanía.
¿Cómo llamarte, patología?
si ni siquiera sé si fue que me contagiaste.

Basta la humedad de uno de tus besos para que hierva mi sangre
y el aroma de ese perfume para que no huela más que tu piel.
Si ya decidiste hacer de mí tu huésped fiel
incuba también un placebo para cuando tu ausencia me embargue.

Casi no cuento con glóbulos blancos para defenderme
han claudicado uno a uno al ataque inefable de tu tentación.
Vamos, dime, ¿cómo diagnosticarte: amor o pasión?
para ver si así consigo al menos sobrellevarme...