A quien nunca me dio, nada le debo...No se puede pedir a quien no pretende dar,
supone el riesgo de quedar con las manos vacías.
Nada se debe entregar a quien presume todo merece recibir,
conlleva la seguridad de colmar su corazón de desaliento.
Ingenuo el que aspira satisfacer al que no tiene,
pues de demandas aquel desconoce la medida.
Temerario el que revela al que nada busca,
porque con tesoros propios alimentará ese ego ajeno.
No entiende de reciprocidad quien es pobre de afecto
e imposible es su reflejo en el infeliz que le ama.
Ausencia de promesa le hace inocente,
elegante en disimulo, ambigua su palabra,
hiriente sin percato.
Condenado el que espera y se ilusiona,
deudor de sí mismo, pagador con saldo en blanco.
Nada ha de imputar a quien nunca oferta le hizo,
sólo él consintió de su ser todo brindarle,
valiente suicida.Este texto es una colaboración de AC
quien compartió hace un tiempo conmigo, y hoy yo comparto con ustedes, ésta, la expresión de sus sentimientos.
A esa otra ella, mil gracias.
Espero les guste.