Mostrando las entradas con la etiqueta alegrías. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta alegrías. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de septiembre de 2008

ACERTIJO PA'L CORAZÓN

Un año tiene doce meses
¡y ya llevamos más de uno!
Si cuento, me da veintiuno
como quien suma siete tres veces
pero si uso palabras y no calculo
escribo un año y nueve meses.
¿Cuánto tiempo es?

miércoles, 18 de junio de 2008

REMEMBRANZAS

No imagino el beso que quise darte y no llegó
recuerdo el que sin pensarlo fundió nuestras bocas aquella noche.

No describo la habitación oscura que preparaba a tu regreso
repaso las letras que acostada a tu lado con algo de luz escribí.

No fantaseo caricias excitantes cuando me acuerdo de ti
rememoro las que certeras calentaron tu piel y la mía.

No invento palabras tentadoras mientras me roza el viento
repito silenciosamente las que susurré mientras me hacías el amor.

No pregunto qué hubiese ocurrido si...
respondo que pasó lo que estaba de suceder.

No elucubro pensando por qué no fui yo
dejo que la vida por sí sola me diga por qué no fuiste tú.

No imagino.
Recuerdo
porque contigo no faltó ni sobró
sencillamente hubo, y ya eso es vivir.

martes, 29 de abril de 2008

CANJE DE AMOR


Cambio mi pluma de grafito por tus manos
las mismas que un día conocí: grandes y fuertes
porque ningún carboncillo puede ayudar a dibujar mejor que ellas
la silueta de mi existir.

Doy mis versos libres por tus besos
mezcla de desenfreno y pudor
porque nada mejor que dos bocas ávidas de pasión
para componer un poema que rime hasta en el corazón.

Regalo las hojas blancas de mi libreta por tu piel
coloreada por el sol
porque no es real la alegría ni el dolor
si no se siente a carne viva el amor.

Cambio esta bendita ausencia
que me hace escribir sin remedio
por un día en el que nos crucemos de nuevo
y en el que juntos seamos por fin inspiración.

lunes, 14 de abril de 2008

PERO...

Me taparía los ojos
y haría esta semana de mis manos unas vendas
si con ello consiguiera no ver tu rostro y tus recuerdos
reproduciéndose una y otra vez en mi memoria fotográfica.

Me taparía los oídos
y andaría días enteros tratando de enajenarme en una melodía
si así lograra callar esa voz que me dejaste grabada en la piel
la misma con la que hace meses me dijiste palabras bonitas
y susurraste varias veces que te gustaba lo que hacía cuando entre mis manos estabas.

Me volvería irracional
y pondría una astilla para que no funcionara el engranaje de mi cerebro
si supiera que es la solución para no imaginar más la escena de nuestro encuentro
estéril, que deja sólo un deseo insatisfecho
y una vana esperanza cada vez mayor.

Haría lo que fuera, de ser posible.
Pero…
No, no puedo.
Porque el problema no es que me arrepiento de lo que contigo hice
de lo que viví y disfruté, desconocido
muy apresurado, según mis amigos de la sociedad
sencillamente como sentí quería que fuera, para mí.
El dilema es que quiero repetirlo y no estás.
Te busco y no te encuentro
o al menos no como anhelaría que lo estuvieras.
Latimos a sintonías lejanas, y aún peor, distintas.
Pero...
Necesito verte
aunque intuya que no vendrás aquí.

jueves, 27 de marzo de 2008

ADELANTE


No más palabras pronunciadas vanamente
ni pensamientos paridos por la imaginación.

Atrás dejo los prejuicios
sordos, los comentarios a montón.

Adelante coloco mi corazón
y la convicción de lo que siente
hasta el día en que la vida decida volver a cruzarnos
para confesárselos a tu razón:

Te quiero...

sábado, 22 de marzo de 2008

PREMONICIÓN


Llegará el día
que pronunciaré tu nombre
sin miedo a sentir un vacío en el pecho
al saber que aunque crea haberte hallado
sigues siendo un ser etéreo disperso en el viento.

Amanecerá la mañana
en la que al despertar
serás lo que invada mis ojos junto con el sol
no porque el espejo me encandile con el reflejo de tu ausencia
sino porque tu silueta se proyectará en él.

Se fechará el momento
cuando dejarás de ser nuevamente un intento fallido de felicidad
una hipótesis hasta ahora nula
otro sapo que besa la princesa que busca un príncipe
y te convertirás en ese gran amor posible
que el azar eligió para mí.

Los relojes marcarán la hora
en que mi corazón se unirá a la danza del deseo y la pasión
pues tendrá la certeza, más que una esperanza,
de que el encuentro de nuestros cuerpos
será una vivencia que no fácilmente
podrá formar parte de la cotidianidad
y a la que podamos sustituir sin problemas
con cualquier otro placer.

Llegará el día
en que volveré a decir Te Amo
convencidamente Te Amo
y escucharé una voz, tu voz,
que me responda con la misma seguridad
y sinceridad que siempre pido:
yo también Te Amo.

¡Que así sea!

miércoles, 12 de marzo de 2008

FRENESÍ

Me esperarás
justo en el café de la esquina
la misma que hemos doblado en tantas decisiones
en tantas madrugadas con sabor a tristeza y atardeceres de esperanza.
Aquella de ángulos sedimentados por los años, los dolores, las ausencias,
pero que con todo y eso aún permanece en pie
a la expectativa de otra pareja que comparta memorias saboreando un delicioso café.

Decidirás llegar temprano para elegir la mejor mesa
pero terminarás atrapado por las súplicas de la más solitaria
cuando te pida que la elijas porque también tiene historias que contar.
Dirá haber visto muchas desde la ventana que suele rozar sus costados,
cuando la mesera y su genio decide cambiarle de lado para mejorarle la vida.

Habrá música de fondo
y un piano que nos seducirá el alma.
Una copia de un Van Gogh colgando de lado en complicidad.
Un anciano con la mirada profunda y solitaria.
Posdata: Te Amo
devorada página a página por la mirada de una mujer.

Aire fresco, tarde sencilla y un bendito relativo silencio…
Estaré cerca
pero cómo los caminos se me harán intrincados para llegar puntual a nuestra cita.
Ese día la gente parecerá andar más perdida que nunca
caminando de un lado a otro sin sentido
haciendo preguntas sobre direcciones que apenas reconoceré
pues no será mi país natal donde me encuentre.

Los carros transitarán lentamente
los buses se detendrán horas para tomar y dejar a sus pasajeros.
Los taxis poco abundarán.
No me quedará otra opción que caminar hasta ti
y no me quejaré
porque así podré sentir el roce del viento en mis mejillas
a tiempos frío, como creo tengo mi alma también, helada, pasmada.

Me sentiré libre a cada paso que dé
no me importará nada
sólo que llegaré y te veré sentado en la mesa
casualmente igual a la que imaginaba
pero que no sabré hasta ese momento
tranquilo, obviando cuánto tiempo ha transcurrido
dispuesto a brindarme mi primera taza de café.

Justo a la derecha de la entrada principal
frente a una amplia ventana que parecerá ser el norte que orienta los deseos
justo allí
estarás.

Mejor lugar no podrías haber elegido
tanto que creeré que se trata de otro de los juegos del azar.
No será necesario darte mayores pistas para que me reconozcas

y yo reconocerte.
Nos presentiremos la cercanía y nos adivinaremos los rostros.
Seré quien logre traer de nuevo tu mirada a este mundo
luego de mantenerla perdida en el infinito mientras esperabas.
Y tú serás quien me robe un suspiro
al verte plácidamente entregado a los últimos rayos de la tarde.

Tú y yo
dos exiliados de este mundo terrenal
condenados a vagar por la vida en busca del amor.