Mostrando las entradas con la etiqueta certeza. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta certeza. Mostrar todas las entradas

sábado, 22 de marzo de 2008

PREMONICIÓN


Llegará el día
que pronunciaré tu nombre
sin miedo a sentir un vacío en el pecho
al saber que aunque crea haberte hallado
sigues siendo un ser etéreo disperso en el viento.

Amanecerá la mañana
en la que al despertar
serás lo que invada mis ojos junto con el sol
no porque el espejo me encandile con el reflejo de tu ausencia
sino porque tu silueta se proyectará en él.

Se fechará el momento
cuando dejarás de ser nuevamente un intento fallido de felicidad
una hipótesis hasta ahora nula
otro sapo que besa la princesa que busca un príncipe
y te convertirás en ese gran amor posible
que el azar eligió para mí.

Los relojes marcarán la hora
en que mi corazón se unirá a la danza del deseo y la pasión
pues tendrá la certeza, más que una esperanza,
de que el encuentro de nuestros cuerpos
será una vivencia que no fácilmente
podrá formar parte de la cotidianidad
y a la que podamos sustituir sin problemas
con cualquier otro placer.

Llegará el día
en que volveré a decir Te Amo
convencidamente Te Amo
y escucharé una voz, tu voz,
que me responda con la misma seguridad
y sinceridad que siempre pido:
yo también Te Amo.

¡Que así sea!