
No más palabras pronunciadas vanamente
ni pensamientos paridos por la imaginación.
ni pensamientos paridos por la imaginación.
Atrás dejo los prejuicios
sordos, los comentarios a montón.
Adelante coloco mi corazón
y la convicción de lo que siente
hasta el día en que la vida decida volver a cruzarnos
para confesárselos a tu razón:
Te quiero...