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domingo, 11 de mayo de 2008

TRASPLANTE

Necesitaría de otro cerebro
para procesar esos argumentos que dices no entiendo

porque éste ya lo tengo abollado de tanto tratar de entender tesis,
contraponer antítesis y generar síntesis que me ayuden a comprenderte, y al final perdonarte
para después encontrarme con que alguna premisa se me escapó.
¿Quizá porque la callaste?

Necesitaría de otro corazón
para sentir de nuevo en mi pecho ese latir galopante

de quien intuye a su amor cerca con una rosa
presto a escucharle y apoyarle
porque éste ya no sabe si palpitar o enmudecer ante tu llegada
al temer que esta vez, como tantas otras,
vuelvas a clavarle una daga.

Necesitaría de otra piel
con los mismos rasgos quizá, pero nueva al fin
para poder vivir una entrega a ciegas
donde caricias, sudores y gemidos hablen por sí solos
sin esconder nada
porque esta que tengo se volvió insensible al descubrir
que tu cuerpo no estaba totalmente desnudo
cuando le hacía el amor.

Necesitaría de un trasplante, sí
para volverte a amar
tan sanamente como lo hice ayer
porque lo que es hoy
toda yo adolezco por ti.

sábado, 19 de enero de 2008

¡SALUD!


¡Brindemos!
por Ti, por Mí, por Ella.
Brindemos incluso por Aquella.

¡Salud!
por hacerme probar esta noche el más exótico de los vinos
el que se extrae del alma misma
y tiene sabor a lágrimas.

Brindemos, por esta sensación de tener aprisionado el pecho
y a la que no puedo llamar más que dolor
porque irremediablemente esta historia llegó a su final.

Brindemos, porque un día nos conocimos
y a partir de ese momento supe
lo que era formar un verbo con la palabra amor
y aprenderlo a conjugar con el corazón.

Brindemos, por hacerme mujer en tus brazos
y por ratificarte hombre en los míos.
Por los recuerdos que me quedan como legado
y que al venirme a la mente
dibujan en mi rostro una inmensa sonrisa
ésa que tanto te gustaba ver.

Brindemos también por los que me nublarán la mirada
y querré exorcizar
sabiendo de antemano que fracasaré en el intento.

¡Salud!
por esta soledad que me dejas
al parecer mi estado natural
porque aún estando contigo
ya me encontraba sola.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

DE QUÉ VA!


Tardía llegada.
Temprana despedida.
Inútil ensueño de una historia
con progatonistas que no terminan de compaginar.

Palabras mudas al entendimiento
y sordas para el corazón
cuando se amarran los sentimientos
con el yugo del dolor.

Lágrimas etéreas a la mirada del consuelo
e insípidas al gusto del perdón
cuando la obstinación nubla
lo que grita el amor.

De qué va!
seguir así.

De qué vale querer
si al parecer no es éste el momento.

De qué vale una espera
si la vida se empeña en planificarnos desencuentros...