jueves, 26 de abril de 2007

ENGAÑADA


Ansiosa te espero, nerviosa,
aunque esta vez no sea porque impaciento por sentir nuevamente tus labios, tu piel, tu voz.
No, pues hoy más bien los aborrezco.
Reniego de tu presencia, aquella que un día me cautivó;
de tu verbo, que sedujo a mi razón;
de tu olor, que aún impregna cada rincón de mi cuerpo.
Los exilo de mi existencia y los confino al más lejano baúl de la oscuridad.
Me has engañado, nada menos puedo hacer.
Mi amor yace en el suelo, convertido en decepción,
y mi pasión no es más que una palabra barata, sin sentido.
Mi deseo por ti ya no existe, es asco.
Ansiosa te espero, nerviosa,
pero sé que todo acabará cuando inventes mil excusas, disculpas, y yo te diga: "No más, adiós".

martes, 24 de abril de 2007

MI REGALO




Si algún día dicen que moriré o que tengo que resumir mi vida en un solo momento, será el recuerdo de aquella tarde el que asaltará mi mente.
Sí, ésa en la que me sorprendiste con tus ojos desbordando picardía,
y tu aire de niño grande, ansioso por jugar con la que también sabes una niña.

Sí, el día en que ambos cumplimos nuestra fantasía,
embebidos en tibias y relajantes aguas.

El atardecer en el que en medio de jadeos se nos escapaba uno que otro te amo, y mis manos se empecinaban en rozar tu piel una y otra vez, recorrer cada uno de tus relieves, dar con tu suavidad en medio de las sábanas.

Sí, el momento en el que separar nuestros cuerpos era impensable, y abandonar aquel espacio impregnado de la más excitante lujuria, pero a la vez la más placentera ternura,
era cuestión de un después.

Si algún día dicen que moriré o que tengo que resumir mi vida en un solo momento, será aquel 23, cuando viéndote a los ojos me di cuenta que entre planes para un futuro, y esperanzas en seguir juntos por la eternidad, ya hemos construido una historia, para ambos, tal vez la más verdadera de nuestras existencias: la que no se busca ni se controla, sólo se da.

No me acuses de conformarme con poco, si es que crees que eso es lo que me has dado,
y menos pienses que intento persuadir a tus sentidos.

Simplemente es mi ser el que te habla hoy, el que se expresa porque su brújula te señaló como mi norte, porque una hilera de monedas de oro te dibujaron como mi camino hacia un tesoro, porque cada instante me lo ha dejado ver.
Toma mi regalo...Es todo tuyo

viernes, 30 de marzo de 2007

NOCHE DE BAILE

Hoy es noche de música,
de oídos hipnotizados por melodías,
de cuerpos perdidos en el ritual
que marca el frote de unas caderas inquietas,
el sentir de una espalda sudada,
el encuentro de dos rostros:
uno que quiere descansar, y otro que anhela más.

Hoy es noche de baile, pero Mi baile.
En este anochecer quiero volver a moverme como antes,
quedar absorta en la rebelión de mi cuerpo,
ese que hierve al sonido de unos tambores, unos timbales,
y sólo desea danzar al ritmo que le brota de las venas para poseerlo.

Hoy quiero estremecerme al son de rápidas cadencias,
de lentas notas que me lleven al más placentero vaivén.
Esta noche deseo bajar y volver a subir,
de nuevo experimentar la sensación de unas piernas enloquecidas,
un pecho palpitante y un alma que se niega a parar.

Hoy quiero sentir nuevamente calor,
tantear mi ropa empapada y mi cabello mojado de sudor.
Esta noche quiero que sea una en que no existe nadie más que la música y yo,
ansiosa de que siempre esté oscuro,
para que se repita una y otra vez.