
Así me encuentro, amándote.
A cada hora, cada instante que pasa,
desde el momento en que nuestras miradas se cruzaron,
desde el día en que ambos no pudimos ocultar que todo era un pretexto para vernos.
Así estoy, amándote.
Imaginando que día y noche descanso sobre tu pecho palpitante,
que son tus manos las que acarician mi piel hasta hacerla erizar,
que son tus labios, tu lengua, quienes recorren mi rostro, mi cuello,
y de allí viajan sin parar hasta zonas que saben sólo suyas.
Así vivo, amándote.
Deseando tocarte una vez más,
perderme en esa mirada que me cautiva y que me muestra lo más profundo de ti.
Acobijarte con mis brazos y protegerte,
darte tranquilidad, hacerte sentir que esto es verdad.
Así existo, amándote.
Luchando por algo más que un sueño, ansiando nuestra realidad.
Sólo amándote es que me puedo amar.
Te Amo.