viernes, 21 de septiembre de 2007

GRITO



¡Grito!
Esta mañana grito,
aunque mi garganta aún se encuentre ahogada en el más absoluto silencio,
y los demás sólo puedan ver los vestigios de mi asfixia.

Sí. ¡Grito!,
para ver si sólo así es posible que emerja esta opresión que hoy amanece nuevamente como apoderada de mi pecho, y me hace temer que en algún momento estallará y me dejará sin entrañas.

¡Grito!,
en lugar de llorar,
como única manera de expresar mi sorpresa de sentir como siento,
y de amordazar el miedo que me genera este sentimiento que gorgotea en mi interior: moviéndome la existencia, destellando en mis ojos, volviéndose carne en mis labios, electrizándome la piel, las extremidades; bañando mis cavernas con los jugos del querer.

¡Grito!,
ante el liar de mi vida,
al tenerte no teniéndote,
al sentirte todavía.

Sí. ¡Grito!,
para llamar al viento e invocar a la brisa,
y así no quedarme con las ganas de saber cuánto amor no sale de una sola vez.

Grito,
grito ,
y ¡grito!,
porque quiero finalmente hablar yo.

4 comentarios:

Jogreg dijo...

Hola! Me llamó la atención la referencia que haces del tema "Lia". Tengo la versión cantada por Chenoa y es una de mis favoritas. Por cierto: ¿Nunca le has gritado así a alguien? Yo sí, y ha sido toda una experiencia. Por dolor o placer, son momentos que no se olvidan. Es un desgarre total.

Maryanne dijo...

A veces estamos ahogados en el silencio y parece que gritáramos pero no nos salen palabras.
Otras veces sí lo hacemos cuando nos podrían escuchar igual sin gritar.
No hay que callar tampoco.

Beso, volveré

Cesar Vo dijo...

Hay gritos que resultan ecos de lo no dicho cuando resultan de los mayores liares posibles, los personales.

Quizás para resolver ese liar de la piel, el del cabello y de las ganas, no haya mejor antítodoto que la intención.

Un Bezaso,
CV

Princess Airin dijo...

Hola, buscando imágenes de gritos encontré tu escrito,

Quiero decirte que personalmente lo defino entre interesante y espejo.

Espejo porque siento algo parecido,

Suerte.