domingo, 26 de noviembre de 2006

FASCINANTE DESCONOCIDO




Fascinante desconocido, aquí estoy. Hoy es una de esas noches en que mi inconsciente se ha empeñado en llevarnos a un encuentro. Sin embargo, a diferencia de otros días, hoy te espero preparada, sabiendo el lugar que has escogido para la ocasión y la ropa que debo tener para que estemos completamente cómodos.

Tu rápida llegada ni siquiera me deja anhelarte y desearte. Tus ágiles movimientos apenas permiten que eche a volar mi imaginación para recibirte con la mejor caricia, el mejor beso.

Rápidamente percibo el olor de tu piel. Como siempre, cada región de tu cuerpo se encuentra vibrando y sudando, aunque de nuevo es tu poblado pecho el que concentra mi atención. No lo dejo de tocar, no lo dejo de manosear, no lo dejo de...

Sin pensarlo te despojo de tu camisa, y tú me despojas de la mía. Como un vampiro sediento asaltas mi cuello y empiezas a devorarlo con desespero, como si temieras por un instante que fuera a escapar. Siento tus dientes, siento tu lengua recorriéndolo...Siento tus ansias por poseerme.

Ya estamos conectados. Los latidos de mi corazón y el tuyo se han fusionado en uno solo. Quiero corresponderte a lo que me haces, quiero explorarte como tú lo estás haciendo conmigo.

Tomo tu cara entre mis manos y pierdo mi mirada entre tus ojos. Acerco mi boca a la tuya, me adentro en sus profundidades, juego con su inquieta habitante, saboreo cada gota de saliva producida tras tu jadeo. Me gusta, me gustas.

Por unos momentos me aproximo a tu barbilla y a tu cuello. Acompaño la visita con mis dedos, tratando de reconocer su fisonomía, su textura. Pero, de nuevo regreso a tu boca, a tus labios. No puedo evitar morderlos y presionarlos sin parar. Son voluminosos, suculentos, desatan mi apetito.

La oportunidad se acerca, la consumación...Con cuidado descendemos al tan esperado lecho. Está suave, frío, arreglado, sin duda totalmente diferente a como quedará después.

Sin embargo, algo está mal. Voces extrañas comienzan a venir hacia mí. Me desconcentran, me despiertan. Siento que te vas, que te difuminas.
—No, ¡no lo hagas!, te grito.
—Es inevitable, me respondes...

Fascinante desconocido, desapareciste, a pesar de que yo sigo aquí. Nuevamente la realidad nos ha separado, sin terminar lo que desde hace tiempo hemos iniciado. Ya todo vuelve a ser silencioso y oscuro, como antes de tu presencia. No puedo hacer nada, solamente decirte:
Aquí te estaré esperando...

4 comentarios:

Juan Carlo dijo...

Flaca, no sabía que consumías peyote...;-)

Ahora muy en serio, la intensidad de tus escritos en efecto desdicen un poco lo que muchos asumimos es tu personalidad. Confesiones detrás de un velo, indeed. Te felicito, no por tu escritura, que ya sabía que era muy buena, sino por tu decisión de compartirlo. Y además, agradecerlo. Un beso muy grande.

nairo dijo...

Wowwwwwwwww que experiencia, que delicia, que sentimiento y que entrega... Ojala ese fascinante desconocido se vuelva realidad.

Besos desde el salon...

La Mae.-

Venus dijo...

Ohhhh fascinante desconocido que entra en lo más profundo de tu sueños, de tu ser y te posee de esa manera tan única, vaya conexión...

Lástima que se haya ido tan rápido ELLA, pero recuerda tú sabes donde encontrarlo, no esperes que te llegue buscalo, tú misma tienes la llave para hacerlo volver...

Gracias por el honor de tenernos en tus links, paseate por ahí las veces que quieras y tal vez te encuentres a ese fascinante desconocido.

Venusss

principemestizo dijo...

muy intensa tu historia, desborda sentimientos y pasion, me alegra muchos que te dicidieras a hablar y contarnos tus historias un enorme abrazo desde republica dominicana, te sigo leyendo.